No es bueno prohibir exportaciones

02-09-2009, 03:30 - Cuando uno comenta en el exterior que en la Argentina se han prohibido o limitado exportaciones, o que se les aplica un elevado impuesto a algunas de ellas, lo menos que se recibe del otro lado es una sonrisa.

Cuando uno comenta en el exterior que en la Argentina se han prohibido o limitado exportaciones, o que se les aplica un elevado impuesto a algunas de ellas, lo menos que se recibe del otro lado es una sonrisa. No siempre esa sonrisa proviene de un razonamiento económico adecuado, ya que en muchos casos no ocurriría lo mismo si se dijera que se traban las importaciones, aunque existe la misma cantidad de causas para criticar tales medidas.

Las prohibiciones a las exportaciones no son nuevas, aunque tal vez lo sea el motivo por el que se aplican en la Argentina. Varios casos han sido estudiados y casi todos ellos coinciden en que los costos de estas medidas son muy superiores a cualquier potencial beneficio de largo plazo. Uno de ellos es la prohibición de exportar troncos, con el objetivo de promover que se exporten productos de madera elaborados.

Esto es parecido a la tradicional prohibición argentina, o limitación vía retenciones, de la exportación de cueros. Como sucede en este caso local, la prohibición termina trasladando recursos de un sector a otro, ya que le garantiza un insumo barato a un sector pero reduce el incentivo de los productores a incrementar su oferta.

Indonesia impuso una prohibición de exportación de troncos entre 1981 y 1986, pero según un estudio realizado por Holly Lindsay, de Queens University en Ontario, Canadá ( The Indonesian Log Export Ban, an Estimation of Foregone Exports Earnings, Bulletin of Indonesian Economic Studies ) el valor presente acumulado de las pérdidas ocasionadas por esta medida se encontraba entre los 1900 y 3000 millones de dólares de 1980.

Otro trabajo más reciente llega a similares conclusiones (Resosudarmo y Yusuf , Is the Log Export Ban Effective: Revisiting the Issue through the Case of Indonesia, Economics and Environment Network, Australian Nacional University, 2006 ).

Los autores concluyen que la prohibición redujo el PBI de Indonesia en un 1,6% en 2002 respecto de lo que sería sin ella. Un caso similar, esta vez relacionado con Costa Rica, y por motivaciones de protección ambiental, fue estudiado por Kishor, Mani y Constantino ( Economic and Environmental Benefits of Eliminating Log Export Bans: The Case of Costa Rica, The World Economy, Abril 2004 ). Su conclusión es que la eliminación de esa prohibición generaría beneficios por 14 millones de dólares, e incluso, beneficios ambientales modestos.

Una prohibición se ha relacionado con temas de "seguridad energética" y se refiere a la que se impuso al petróleo procedente de Alaska cuando una ley de 1973 autorizó la construcción del oleoducto en ese estado, abriendo el acceso a la producción de la región de Prudhoe Bay.

Según Samuel van Vactor ( Time to End the Alaskan Oil Export Ban, Cato Institute, 1995 ) la prohibición de exportar el petróleo de Alaska habría ocasionado pérdidas a la región por 125.000 millones de dólares.

Otros casos

Otras prohibiciones han tenido que ver con problemas sanitarios, tales como los desatados con la enfermedad de la vaca loca aunque solamente por períodos limitados. Pero no se encuentran casos de prohibiciones para afectar el índice de precios al consumidor. Generalmente los países preocupados por una creciente inflación implementan un conjunto de políticas monetarias y fiscales para reducirla.

Los efectos esperados, sin embargo, no parece que vayan a ser distintos de los que otras experiencias muestran.

Por Martín Krause
Para LA NACION

Miercoles 02 de Septiembre de 2009 | 0 comentarios

Etiquetas: exportaciones, campo, economia

Dejá tu consulta

IPesasiloSolidagroIPCV