Mercado de Chicago

 

Por persistente desde la segunda semana de agosto, la suba de los precios de la soja y del maíz en la Bolsa de Chicago dejó de ser noticia para convertirse en una lógica que expone con rigor la ajustada relación que existe entre la oferta y la demanda de ambos granos en los Estados Unidos. En efecto, ayer la oleaginosa aumentó un 3,2%, luego que la posición enero creció de 461,23 a 476,01 dólares por tonelada, mientras que el cereal ganó un 2,1%, después que el contrato marzo pasó de 179,72 a 183,46 dólares.

Así, la soja estadounidense se consolidó en el nivel de precios más alto desde mediados de agosto de 2014, mientras que el maíz pegó el gran salto hasta ubicarse como la marca más alta desde fines de mayo de ese mismo año. Tras el cierre del 7 de agosto último, cuando comenzó la tendencia alcista, la oleaginosa aumentó un 48,9% y el cereal, un 51,4% desde los 319,76 y los 121,16 dólares por tonelada vigentes entonces.

Entre los factores que alentaron las nuevas mejoras en Chicago se destacó la continuidad de la paralización de la logística exportadora argentina por el conflicto salarial entre trabajadores y firmas exportadoras, que ya suma 20 días. Ocurre que el paro que impide la salida de 162 buques podría impulsar a las multinacionales que operan tanto terminales locales como estadounidenses a cambiar el origen de embarques de harina y de aceite de soja, y de maíz, en beneficio de los vendedores de los Estados Unidos.

De ocurrir esto último se pondrá más presión sobre un mercado que no tiene mucha más capacidad para recibir nuevas fuentes de demanda. En ese sentido, en su último informe mensual, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyectó las existencias finales de soja estadounidense 2020/2021 en 4,76 millones de toneladas y el stock de maíz en 43,23 millones, en ambos casos son las marcas más bajas desde la campaña 2013/2014.

Frente a semejante cuadro de situación no visto en casi siete años, y con China adquiriendo poroto de soja y maíz estadounidenses como no lo hacía ni siquiera antes de la guerra comercial con los Estados Unidos para lograr recomponer sus existencias porcinas tras las pérdidas dejadas por la fiebre porcina africana, los fondos de inversión no quieren quedarse afuera del movimiento y contribuyen casi a diario a fortalecer los precios de ambos granos al "apostar" por fundamentos propios del mercado agrícola -más demanda que oferta- y, también, frente a un panorama político y económico que, con la llegada de Joe Biden al Salón Oval de la Casa Blanca, da señales concretas de quedar marcado por la debilidad del dólar frente a las principales monedas referentes del comercio global, que mejora la competitividad de las exportaciones de EE.UU.

Mercado local

La rueda de negocios en el mercado doméstico volvió a dejar un sabor agridulce, dado que si bien los precios reflejaron mayoría de alzas, la coyuntura logística hizo que los volúmenes comercializados resultarán muy escasos, dada la poca cantidad de interesados en participar de las operaciones hasta tanto se normalicen las cargas en las terminales.

Por tonelada de soja disponible las fábricas elevaron ayer de 340 a 343 dólares sus ofertas para la zona del Gran Rosario, que en pesos implicó un paso de 28.460 a 28.750 pesos. Algunos compradores habrían propuesto hasta 345 dólares por lotes importantes.

En el caso de la soja de la próxima cosecha, para las entregas entre abril y mayo, la mejora de las ofertas de la demanda fue de 315/322 a 320/329 dólares por tonelada.

Las pizarras del Matba Rofex también mostraron el buen momento de los precios de la soja, dado que las posiciones enero y mayo sumaron US$2,50 y 7, tras cerrar con ajustes de 345,50 y de 329,50 dólares por tonelada.

En el caso del maíz, los exportadores mejoraron sus propuestas por el grano disponible de 200 a 205 dólares por tonelada para el Gran Rosario y para Bahía Blanca, mientras que para Necochea mantuvieron una oferta estable en 200 dólares.

La misma tónica se evidenció con el maíz de la nueva cosecha para las entregas entre marzo y abril, con subas de 190 a 195 dólares por tonelada para el Gran Rosario y de 195 a 200 dólares para Bahía Blanca. En Necochea el cereal quedó sin cambios, en 195 dólares.

En el Matba Rofex las posiciones marzo y abril del maíz aumentaron 5 dólares y cerraron con ajustes de 200 y de 195,50 dólares por tonelada.

Fuente: La Nación – Dante Rofi

IPesasiloSolidagroIPCV