Siete oportunidades y desafíos de la bioeconomía argentina


En el Curso de Agricultura de Precisión del Inta Manfredi se habló sobre cuáles son los temas que deben incluirse en la agenda política para potenciar la bioeconomía.



Bioeconomía es uno de los términos que más está en boga en los ámbitos agroindustriales. Y el 15° Curso Internacional de Agricultura de Precisión en el Inta Manfredi no fue la excepción:  uno de los tres auditorios está dedicado específicamente a conferencias sobre bioenergía y agregado de valor en origen.



Este jueves, el investigador Diego Gauna, del Centro de Investigación en Ciencias Políticas, Económicas y Sociales (Cipes) del Inta, ofreció una charla sobre bioeconomía y políticas públicas, que incluyo la enumeración de las oportunidades y desafíos que enfrenta la Argentina para poder impulsar el desarrollo de este tipo de industrias.



Oportunidades



Liderazgo. Gauna subrayó que Argentina tiene la oportunidad histórica de desarrollar un sector industrial basado en la bioeconomía, por el potencial agropecuario natural del país y porque a nivel mundial no hay "jugadores" consolidados.



"El liderazgo aun está en disputa. Se puede lograr un posicionamiento rápido y no llegar tarde como nos sucedió con otras industrias históricamente, puntualizó.



Superar antinomia. Para Gauna, potenciar la bioeconomía sería un puente para "superar la antinomia campo-industria", a través de la creación de un nuevo empresariado "nacional-bioindustrial".



Desafíos



Recursos. Se requiere un sector primario altamente dinámico y mucha inversión en ciencia y tecnología, y capital humano", agregó el técnico del Inta.



Inteligencia colectiva. Gauna sostuvo que no es posible pensar en una bioindustria desarrollada sin "inteligencia colectiva". "Si o si, se necesitan políticas estables y de largo plazo. Crear una industria como ésta no es fácil ni sucede en dos o tres años", evaluó el investigador.



Relación agro-industria-energía. También dijo que "no se puede pensar en una política de bioeconomía sin trabajar en un entramado conjunto entre el sector agropecuario, el industrial y el energético". Gauna señaló que no es posible proyectar una bioindustria en crecimiento "si nos empantanamos en conflictos de poder", con cada sector reclamando lo propio, sin aunar esfuerzos.



Relación petroleo-energía renovables. Hay un factor internacional que debe atenderse por su posibilidad de complicar cualquier proyección: el "complejo juego internacional del petróleo y las energías renovables". Según Gauna, cada vez que baja el petróleo, las inversiones en bioenergias pierden interés, y esos vaivenes son un factor que dificultan los procesos de desarrollo de esta industria.



Barreras comerciales. El otro desafío internacional son las potenciales barreras ambientales o arancelarias que pueden sufrir los productos argentinos.



Gauna recordó que, en Estados Unidos, la producción de etanol está subsidiada y protegida por impuestos a las importaciones. Del mismo modo, se puede sumar como antecedente las múltiples barreras que viene imponiendo Europa al biodiesel argentino.



Fuente: La Voz del Interior – Favio Ré


Viernes 30 de Septiembre de 2016

Etiquetas: biotecnología

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