Pondrán en marcha el Libro Blanco de frutícolas: De qué se trata


La medida, aprobada por decreto, se conoció tras la reunión del viernes en Buenos Aires, en la que se acordó que Nación asumirá el proceso de cambio con consensos.



Después de la reunión con el ministro Etchevehere, en la que se conformó una Mesa de Competitividad, en las últimas horas se conoció que el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, aprobó el pasado 27 de diciembre por decreto el Libro Blanco, que establece un plan de reconversión frutícola que se presentó el año pasado pero que no logró el aval sectorial ni el apoyo económico del Gobierno Nacional.



La decisión provocó desconcierto, dado que durante el encuentro con Nación ni el ministro de Agricultura provincial, Alberto Diomedi, ni el secretario de Fruticultura, Carlos Banacloy, mencionaron el tema, pese a que lo impulsaban.



Según indicó el texto de la norma, que se publicó en el Boletín Oficial provincial, los objetivos del Plan para una Fruticultura Sustentable son: incorporar tecnología adaptada a la realidad regional, donde la capacitación es clave para optimizar la inversión; alcanzar una mayor nivel de asociatividad horizontal y vertical en base a una nueva cultura innovadora, siendo relevante el nivel de compromiso y obligaciones de las partes intervinientes; Alentar a líderes transformadores que contagien su visión de oportunidades a otras personas del sector a través de proyectos; tratar las situaciones críticas de la coyuntura dentro de planes que contengan mejoras que posibiliten su solución con modificaciones estructurales perdurables; lograr transparencia comercial como parte del cambio en la organización del sector, facilitando las decisiones a los que producen, impulsando un cambio generacional en la fruticultura y recuperando el espíritu emprendedor; desarrollar mercados a nivel nacional e internacional promoviendo el aumento del consumo de nuestra producción; priorizar los proyectos de cooperación donde el que produce es socio más que proveedor o cliente, tendiendo a lograr la meta de que el 50% del valor de venta a nivel precio de exportación (FOB) o similar para mercado interno, sea el valor de la fruta para el sector primario o en origen.



Paralelamente, el sector gremial mantiene suspendida la cosecha de peras y manzanas ante el reclamo de un aumento salarial. Según informó el Sindicato de Obreros Empacadores de Fruta de Río Negro y Neuquén (Soefrnyn), hasta ahora se había aceptado una suba del 8% como suma no remunerativa por la temporada 2017, pero el objetivo es "alcanzar el costo de la canasta básica familiar" de la temporada actual.



Fuente: Edición Rural

Jueves 18 de Enero de 2018

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