Como recuperar suelos degradados


Beatriz Zumalave Rey, especialista de la institución, participó en México del V Congreso Internacional de Servicios Ecosostémicos en los Neotrópicos. Presentó ejemplos de trabajos en áreas urbanas y perirubanas.



Reducir la contaminación ambiental, valorizar el paisaje, fortalecer los vínculos interpersonales y proteger los recursos naturales y los servicios ecosistémicos. Estos son los preceptos del INTA AMBA que fueron transmitidos por la especialista Beatriz Zumalave Rey en México como parte del V Congreso Internacional de Servicios Ecosistémicos en los Neotrópicos.



“Para lograr estos objetivos -detalla Zumalave Rey- el INTA AMBA desarrolla prácticas agroecológicas y de transición hacia ella en los cuatro territorios que componen la EEA AMBA (Sur, Norte, Oeste y Urbano) involucrando a gobiernos locales para mejorar la calidad de vida de la sociedad y preservar los servicios ecosistémicos (SE) comprometidos.”



Como método de trabajo se realizan “reuniones con productores y técnicos para reflexionar acerca de las experiencias territoriales y analizar los problemas socio-ecológicos asociados a la pérdida del suelo agrícola, el avance de lo urbano sobre lo periurbano y el deterioro de la calidad de vida”, indicó la especialista quien afirmó que “una de las estrategias utilizadas para la protección de la calidad del suelo y los SE asociados son las capacitaciones, el acompañamiento técnico y la innovación tecnológica”.



La Estación Experimental Agropecuaria (EEA) AMBA del INTA forma parte de la urbanización más extensa del país con 14 millones de habitantes y un tercio de la población total.



Con acciones en la Agricultura Urbana y Periurbana (AUPU) contribuye a la competitividad, el fortalecimiento de la soberanía alimentaria y la preservación ambiental. Con perspectiva agroecológica, trabaja en un encuentro de saberes popular-científico bajo el paradigma de crecimiento sustentable con equidad, recordó Zumalave Rey en su ponencia en México.



De aquí se desprenden experiencias territoriales y del análisis de los Servicios Ecosistémicos comprometidos se concluye que la Agricultura Familiar es generadora de empleo, es viable económicamente y es sostenible en el tiempo porque colabora en la restitución de los Servicios Ecosistémicos afectados y la salud de las personas.



Además, dice la técnica, existe una unidad de intereses entre los productores, las instituciones y los expertos. Siendo los productores quienes pueden fortalecer las bases y lograr una proximidad entre la academia y la sociedad.



Esto se logra, además, porque es un contexto político favorable desde el cual los productores se involucran en la política ambiental local conociendo la realidad en detalle y demandan respuestas legítimas.



Estabilidad



Para Beatriz Zumalave Rey, los productores no están informados acerca de la alta rentabilidad potencial de las producciones agroecológicas ni tampoco dimensionan la necesidad del acompañamiento técnico para que sean sostenibles en el tiempo.



Además subraya que “los productores agroecológicos deben ser los dueños de la tierra porque solo con estabilidad se podrá emerger del paradigma que encierra la dependencia del paquete tecnológico ahogando al productor. Si se supera esta amenaza se mantendrán de manera constante los SE en el tiempo”.



Buenos ejemplos



La especialista en agroecología en su disertación compartió una serie de ejemplos del AMBA que sintetizamos:



En el Periurbano Sur del AMBA, algunas áreas geográficas que poseen suelos ociosos o campos abandonados, con apoyo político, se incorporaron a la actividad productiva. El productor Hugo Azarita detalla que, las asociaciones de vecinos consiguieron que se extendieran una amplia red de canales para transportar el agua a las producciones y este nuevo escenario determinó que se incorporaran más productores a la Agricultura Familiar local.



En el Periurbano Oeste del AMBA, los productores se reinventan a sí mismos. El público agricultor tiene una enorme capacidad de adaptarse a los cambios conservando una actitud pro-activa.



Actualmente sus cosechas son más pequeñas y las ubican en mercados de cercanía en donde se privilegia la calidad y no la cantidad, como en los grandes mercados concentradores. Esta nueva circunstancia genera un compromiso con la sociedad local ya que esas hortalizas las consumen sus vecinos.



En el Norte del AMBA existe una red de agricultores agroecológicos que ubican sus producciones en mercados de cercanía. Asimismo, hay otras producciones que se encuentran en un proceso de transición agroecológica, a pesar de contar con un limitado acompañamiento técnico.



En el Territorio Urbano del AMBA se llevó a cabo el cultivo de frutilla en el predio del INTA AMBA para poner a disposición de productores familiares, variedades de frutilla de bajos requerimientos de insumos, adaptadas a un esquema de manejo agroecológico.



Sin dudas la capacitación es el primer paso en esta suerte de rayuela que permite llegar al cielo no sin algunas piedras en el camino. Por eso es que la técnica pondera la herramienta del curso anual “Auxiliar en Compost y Sustratos” que se desarrolla en el INTA AMBA con un abordaje que se enmarca en el enfoque agroecológico periurbano y está dirigido a cooperativistas, promotores y técnicos.



Acaso, como en esa frase casi inicial de Rayuela de Julio Cortázar, en el avance de la agroecología son muchos los que “Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.



 



Fuente: Infocampo – Adrián Montesanto


Martes 28 de Noviembre de 2017

Etiquetas: suelos

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