¿Qué factores pueden definir el precio de los granos en el corto plazo?


Las estimaciones agrícolas en Argentina y Estados Unidos plantean un panorama incierto. Recomiendan analizar las herramientas financieras disponibles.



Hemos vivido una semana bien completa en términos de datos y reportes. Tuvimos, por un lado, un muy interesante lanzamiento de la campaña gruesa 2017/18 por parte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en el marco de una importante concurrencia de actores de nuestro mercado local; y por otro, el reporte de stocks trimestrales por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Sin dudas, deberemos esperar a que transcurran los días de la semana que comienza para corroborar si generarán cambios estructurales en los precios de nuestros productos, pero vamos a un breve resumen sobre cómo quedó marcada la cancha. La “frialdad de los números”, parafraseando a algunos amigos de Chicago y esperando que no nos acusen de plagio, muestra lo que sigue.



Por el lado de la información local, la Bolsa de Cereales estimó el miércoles, para la campaña de cultivos de verano que comienza en nuestro país, más superficie a sembrar y más producción de maíz, que pasaría de 5,10 a 5,40 millones de hectáreas y de 39 a 41 millones de toneladas de grano comercializable, respectivamente. Dejando abierta la posibilidad de que, por problemas de exceso de agua en los perfiles, se incrementen superficie y producción de este cereal a 5,80 millones de hectáreas y 44,5 millones de toneladas. Por el lado de la soja, menos superficie a sembrar y menos producción, que pasarían de 19,20 a 18,10 millones de hectáreas y de 57,50 a 54,00 millones de toneladas, respectivamente.



Por el otro lado, el viernes, los señores del USDA reportaron los stocks trimestrales, esto significa, a septiembre 2017, cuánto queda guardado aún de la campaña 2016. Pero para no aburrir con números, vamos a lo gravitante. Debemos marcar dos situaciones que generarán percepciones claramente contrapuestas: de un lado de la información, tanto en soja como en maíz hay mucha más mercadería guardada que a igual fecha en 2016 (32% más en maíz y un 53% más en soja); pero por el otro lado, los stocks finalmente informados fueron bastante menores a lo que predecían las estimaciones previas al informe.



Nuevamente, y más vigente que nunca aquello de que “lo que importa no es el dato sino la reacción del mercado ante él”. El dato en sí mismo es numéricamente bajista si lo comparamos con el mismo informe el año pasado, pero alcista si lo comparamos con lo esperado por las estimaciones previas al reporte. Veremos qué es lo que termina primando en las percepciones y, luego, en los precios.



En cualquier caso, no nos quedemos a esperar de qué lado cae la moneda si el precio nos sirve.



La semana que pasó, visitamos como todos los meses a algunos amigos y clientes en Avia Terai, Chaco, y aparecieron las dudas de siempre, que se resumen en la siguiente consulta: “Es verdad que el U$D260 Mayo 18 deja buen resultado y cerca del esperado, pero…¿no subirá un poco más?”. Una vez más sugerimos, asumiendo el riesgo de aburrir, si el precio permite obtener el resultado buscado, comenzar a cubrir, despacio pero comenzar; y en todo caso, si el objetivo es quedar abiertos a la suba, se puede comprar “calls”. Esto permitirá acompañar una posible escalada en el precio de manera simple y con escaso riesgo.



Las herramientas están disponibles y colgadas allí en la pared, como en un taller mecánico, sólo hay que saber para qué sirve cada una y utilizarlas cuando resulta apropiado.



Fuente: Clarín Rural


Martes 03 de Octubre de 2017

Etiquetas: granos

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