Una alternativa interesante para intensificar la cría bovina en Mendoza

La actividad ganadera de la provincia de Mendoza es principalmente desarrollada en secano, aprovechando la oferta forrajera del pastizal natural. De la totalidad de la superficie de la provincia del 95 al 97% no tiene derecho de riego, por lo tanto la ganadería es, prácticamente, la única alternativa agropecuaria válida a desarrollar en esta superficie (M. Ochoa y O. Fernández 1998). Dentro de la provincia, la zona que cuenta con mayor aptitud para la ganadería bovina está ubicada principalmente en el este y sur comprendiendo principalmente los departamentos de General Alvear, San Rafael, Santa Rosa y La Paz. Esto se pone de manifiesto fundamentalmente en los dos departamentos citados en primer lugar, ya que la existencia ganadera de ambos concentran alrededor del 60% del total de cabezas bovinas de la provincia. No obstante ello, la producción de carne/ha está lejos de la que podría lograrse potencialmente, ya que en los citados departamentos del sur provincial, no se sobrepasan los 4 Kg de carne/ha/año.


Ante este panorama, el desafío tecnológico apunta a un cambio en el sistema de producción que pase por una intensificación de los sistemas de cría, involucrando probables aumentos en la dotación de vientres por unidad de superficie y aumentando fundamentalmente los índices de procreo de las vacas de cría. La factibilidad de incrementar la carga animal, manteniendo altos índices de parición puede ser canalizada por dos opciones de intensificación: a) aumentar masivamente la cantidad de forraje disponible para la vaca o b) disminuir los requerimientos nutricionales de los vientres. De las dos opciones citadas, la primera presenta limitaciones de importancia al menos en el mediano plazo. La sustitución del pastizal natural por especies forrajeras de mayor producción y/o calidad presenta serias limitaciones de orden ecológicas y económicas por lo que es muy difícil de implementar. La segunda alternativa se presenta como más probable, más aún si se tiene en cuenta que no necesariamente debe sustituirse el pastizal natural, principal recurso forrajero de la actividad (A. Monje, 1993).

 

Considerando el problema estrictamente desde el punto de vista nutricional, la lactancia es el estado fisiológico que presenta mayor demanda de nutrientes para el vientre, por lo que una reducción de este período impactará en mayor grado sobre los requerimientos globales del rodeo (J.B. Bidart et al, 1971; M. Cahuepe, 1978). Si se considera, desde un punto de vista muy simplista, que la vaca de cría debe cumplir con dos objetivos como son productora de terneros y alimentadora de los mismos, surge claramente que sustituir el primero es imposible, mientras que el segundo puede ser parcial o totalmente sustituible. El tiempo que destina la vaca de cría a la alimentación del ternero puede disminuirse mediante la implementación del destete precoz. Este apunta a maximizar la eficiencia reproductiva de los vientres ya que al retirarle el ternero en forma anticipada, se produce una disminución de la lactancia y de los requerimientos nutricionales de la vaca, con el consiguiente aumento en el nivel productivo al aumentar el índice de parición y probable incremento en la receptividad del campo (A. Pordomingo, 1997).

Es importante destacar, que la mayoría de nuestros campos naturales son de producción estival ya que los aportes hídricos dados por las precipitaciones se concentran principalmente en esta época. Por lo tanto, en aproximadamente 5 a 6 meses, la vaca de cría tiene que cumplir con las funciones de parir, alimentar la cría, entrar en celo y quedarse preñada para el próximo ciclo. Lógicamente al disminuir los requerimientos nutritivos de la vaca con la aplicación del destete precoz, ésta tiene más tiempo para recuperarse y entrar en mejores condiciones para la futura preñez mejorando sensiblemente el porcentaje de parición.

 

Materiales y métodos

 

Esta experiencia se realizó seleccionando 70 vaquillonas de primera parición, con terneros de una edad similar, en un campo de la zona de Ñacuñán. A 35 de ellas se les retiró el ternero a los 3 meses de edad aproximadamente, mientras que las 35 restantes quedaron con el ternero al pie en las mismas condiciones de alimentación, es decir, en el mismo cuadro con la misma disponibilidad forrajera. Se pretendía comparar el segundo año, si habría diferencias en el índice de preñez entre las vaquillonas de ambos grupos. Los 35 terneros destetados, todos de sexo masculino y que fueron aportados por un grupo de productores ganaderos pertenecientes al grupo "El Rastro" de Cambio Rural se llevaron a la E.E.A. RAMA CAIDA (I.N.T.A.) para su recría y engorde. Los terneros fueron alimentados durante los primeros 30 días con alimento balanceado "destete precoz" a razón de 1 kg/ ternero/día y forraje fresco a discreción pastoreando directamente asociaciones forrajeras bajo riego de base alfalfa y gramíneas. Posteriormente, los siguientes 30 días se les suministró alimento balanceado "bovino desarrollo" a la misma dosis per cápita. Finalizado el segundo mes se remplazó el alimento balanceado por maíz molido a razón de 1 kg/animal/día. Esta dosis se mantuvo durante 6 meses, tiempo a partir del cual se incrementó la dosis de maíz molido a 1 kg/animal/día. Siempre se mantuvo el suministro, mediante pastoreo directo (pastoreo rotativo intensivo) de forraje fresco. Se realizó un control periódico de los pesos (cada 15 a 20 días) para seguir la evolución de cada animal, utilizándose para esto una balanza digital electrónica. Las pesadas se realizaron en todos los casos, a la misma hora, en la mañana antes de suministrarle la ración y antes de salir a pastorear. Durante toda la experiencia se realizó encierre nocturno (de 10 horas aproximadamente). El tiempo de duración de la experiencia fue exactamente de 365 días (un año).

 

Resultados

 

Los resultados obtenidos se muestran en la siguiente tabla, en el cual se ha resumido el número de pesadas para simplificar la presentación de los datos.

Tiempo de duración de la experiencia: 365 días

Superficie de pasturas del ensayo: 5,5 ha.

Ganancia del lote: 1.402 Kg/ha/año

 

Discusión

 

Los resultados obtenidos a un año de comenzada la experiencia, desde el punto de vista estrictamente productivo (con los valores obtenidos de 1.402 kg de carne/ha/año, se consideran altamente satisfactorios. El peso promedio final de los novillos se obtuvo utilizando como fuente de alimento pasturas más el agregado de solamente 1 o 1,5 kg de maíz molido por animal y por día. Si consideramos la ganancia promedio por animal y por día (0,603 kg), esta no es muy elevada, pero es importante resaltar que se trabajó con una carga animal/ha alta (casi 7 animales/ha), por lo cual la ganancia de carne por ha por año fue realmente notable. Por otra parte, el peso obtenido a los 7 meses de edad de los terneros (4 meses después de haber comenzado la experiencia) fue de 156 kg, el cual comparado con el peso tradicional de destete en los campos de cría, no habría diferencias, al contrario, el peso alcanzado por los terneros que quedaron con la madre en el campo, al momento del destete tuvieron un peso promedio de 145 kg. Esto nos indica que prácticamente no habría diferencias notables en peso, con la ventaja que la vaca a la que se le retiró el ternero en forma anticipada entra en mejor condición corporal al invierno y con un estado nutricional muy bueno para afrontar la futura preñez.

De acuerdo a los datos suministrados por el productor dueño de las vaquillonas, en el momento del tacto (vaquillonas ya de segundo entore), el índice de preñez obtenido por las madres a las cuales se les retiró el ternero a los tres meses de edad fue de 94%, esto significa que de las 35 vaquillonas, 33 quedaron preñadas, mientras que a las que se les realizó el destete a la edad tradicional (7 meses), tuvieron un índice de preñez del 51% (de 35 madres, solamente 18 quedaron preñadas). Es de destacar que esta notable diferencia obtenida, se debería al efecto del destete, ya que ambos grupos de vaquillonas quedaron en las mismas condiciones de alimentación y con las mismas posibilidades de ser servidas por el toro en el segundo servicio.

Por último, considerando que los requerimientos alimenticios de la vaca con ternero al pie son mucho mayores que sin el mismo, al quedar sin ternero disminuyen sensiblemente los niveles alimenticios requeridos, con lo cual es posible aumentar el número de vientres (carga animal) con el consiguiente beneficio económico al producir mayor número de terneros.

 

Conclusiones

 

De acuerdo a los resultados obtenidos y a la discusión de los mismos se han resumido y elaborado las siguientes conclusiones:

1. Amplias posibilidades técnicas de realizar la recría y engorde de los terneros destetados precozmente en pasturas irrigadas con alta eficiencia de producción

2. En el momento de la venta, en caso de querer vender terneros de 140 a 150 kg, que es el peso normal a los 6 o 7 meses de edad, los terneros de destete precoz que ya vienen comiendo forraje desde 3 a 4 meses, serían más eficientes en caso de llevarlos a invernada comparados con los terneros destetados a la edad tradicional.

3. Comparando el peso obtenido a la edad tradicional de destete, entre los terneros que quedaron con la madre y los que fueron destetados precozmente y llevados a pasturas bajo riego, surge que la diferencia no es apreciable, al contrario hubo una ligera diferencia a favor de los terneros recriados en pasturas bajo riego, lo que indica la factibilidad técnica de implementar el destete precoz.

4. Posibilidad concreta de aumentar el número de vientres ya que los requerimientos alimenticios de las madres disminuyen drásticamente después del destete, por lo cual en el mismo espacio es factible tener mayor número de madres.

5. Mayor eficiencia productiva al aumentar significativamente el porcentaje de preñez en las madres a las que se les realizó el destete precoz.

6. Mayor número de terneros destetados al poder aumentar el número de vientres sin variar la superficie del campo.

7. Mejor ordenamiento del rodeo, ya que se concentran las pariciones habiendo menor diferencia en tiempo entre cabeza y cola de parición

Bibliografía

1. Bidart, J.B.; Verde, L. y S. Barbiero - 1971 - Relaciones entre el consumo de leche y el crecimiento hasta el destete de terneros Aberdeen Angus. AAPA. Prod. Animal 2:27.

2. Cahuepé, M. 1978. Eficiencia calórica en la producción de terneros en condiciones de pastoreo. AAPA. Prod. Animal 6:397.

3. Monje, A. 1993. Destete Precoz. Una alternativa de cambio destinada a la intensificación de las empresas de cría vacuna. Primer Congreso Mundial de cría vacuna. CRIA "93"., pp. 185-202.

4. Ochoa, M. y Fernández, O. 1998. Engorde bajo riego en Mendoza. Supercampo 45: 72-77.

5. Pordomingo, A. 1997. Las implicancias del destete precoz en la cría de bovinos para carne en la región semiárida central. Primer Congreso Nacional sobre Producción intensiva de carne. INTA Forrajes y Granos Journal., pp 80-95.

INTA

Viernes 23 de Abril de 2010

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